La falta de dinero no fue excusa para que Teresa Batista no se hiciera de un oficio digno y muy acorde a su personalidad. A los 11 años su madre reconoció en ella el talento y le enseñó el camino de la belleza.
A los 17 añitos, sus padres le improvisaron un salón en la misma vivienda familiar y hoy el Bellicentro Teresa es uno de los salones más concurridos y de tradición en Bonao. “Tengo 31 años ininterrumpidos trabajando en mi centro de belleza. Siento que aún falta mucho por hacer como persona y como profesional”. Ella define muy bien a la dominicana de estos tiempos, no solo por ser mujer, sino porque vive de eso: “la mujer de ahora es muy vanguardista. Le gusta estar bella, le gusta estudiar, le gusta ser profesional”. Teresa ha sido protagonista de un crecimiento sostenido y un ejemplo de que con empeño y entrega, las oportunidades se convierten en historias de éxito. Seguiremos a su lado estimulando sus ilusiones, protegiendo sus derechos, democratizando oportunidades para que la alegrÃa y la libertad las acompañen siempre. #SiempreMujeres | |
