Diablo Cajuelo vino a Santo Domingo con el Carnaval del colonizador español. Cojeaba, dicen los cronistas, como resultado de las lesiones que le propinó San Miguel.
Con el tiempo y la distancia, el apellido Cajuelo se criolliza y pasa a ser Cajuelo en la Capital de la colonia. Con su baile alegra las calles de la ciudad, gracias a la música de los cascabeles, campanas y cencerros que adornan su traje. Armado de vejiga corre demonizando, espantando y golpeando a los espectadores. #SomosCarnaval | |
