“En una cuestión de bebida nos juntamos e hicimos unas relaciones buenas. Donde yo trabajaba, el planchaba y él aprendió a coser ahà también”.
Luis y Chiquito no se conocÃan hasta ese momento. En medio de unos tragos y de la empatÃa que provocan, surgió la idea de asociarse. Formaron una sociedad y montaron una sastrerÃa en el barrio Central de Hato Mayor. "En los barrios -dice Luis- hay gente buena y gente mala y aquellos que se superan y aprenden algo. Dignamente consigue uno su comida”. Desde el gobierno dominicano apreciamos y simpatizamos con los sastres dominicanos como Luis y Chiquito, expresión genuina de nuestros barrios, trabajadores, honestos, entregados a su oficio y que han sido cómplices de momentos memorables a lo largo de nuestras vidas. #SomosDeBarrio | |
