Ir a ejercer el derecho al voto no tiene ninguna ciencia, pero sĂ hay recomendaciones para evitar inconvenientes durante el sufragio.
Evitar vestir una ropa que identifique a la persona con algĂșn partido polĂtico, no llevar artĂculos promocionales (gorras, camisetas, banderas...) de los candidatos; asĂ como usar ropa cĂłmoda, calzado bajito, y llevar sombrilla son algunos de los consejos que ofrece el sociĂłlogo Marino MartĂnez.
“Por civilizados que estemos y por mucho que haya avanzado el proceso electoral estas recomendaciones siempre son atinadas, pues aunque tenemos 12 horas para votar, nos gusta hacer nuestra filita temprano y es durante esta que muchos comienzan a hablar de polĂtica, de sus candidatos favoritos, y en fin, a hacer uso de la indiscreciĂłn”, resalta.
Otra observaciĂłn que hace el profesional es que por lo regular luego de votar, algunos se quedan en los colegios electorales y ello es contraproducente, advierte. “De hecho, algunos de los contratiempos de anteriores elecciones se han debido a discusiones que se originan entre seguidores fanĂĄticos que duran desde la mañana hasta que se cierran las votaciones para enterarse de los resultados”, asegura.
La terapeuta Silvia De Los Santos corrobora lo expuesto por MartĂnez, y destaca la importancia de no acudir a las votaciones acompañados por infantes. “No es una señal de alarma ni mucho menos, pero es necesario que los adultos vayan solos a las urnas”, puntualiza.
Su llamado lo basa en el hecho de que por ser eventos donde convergen personas con distintas preferencias, puede que se den discusiones o simplemente que se hable en un lenguaje no propio para los pequeños.
Entiende que RepĂșblica Dominicana ha progresado mĂĄs de lo imaginable en tĂ©rmino de ‘mesura electoral’, pero advierte que ello no significa que no puedan surgir algunos imprevistos durante el proceso de votaciones.
CAMBIOS
‘El proceso ya no es tan caĂłtico’
Antes la gente se iba desde temprano a votar para asegurar el sufragio, pero se armaban pleitos, discusiones y sin lugar a exagerar, hasta muertes comenta el sociĂłlogo Marino MartĂnez. “Pero ya no. Las cosas han cambiado y ese proceso caĂłtico, afortunadamente desapareciĂł”, dice.
SegĂșn el profesional, el dominicano ha crecido en torno a los procesos electorales, y en eso tiene su cuota de responsabilidad la Junta Central Electoral (JCE), que ha recobrado, y si quiere, creado un clima de credibilidad que no existĂa.