Ni pedir ni chapear, Chavelys prefirió trabajar.
La mujer sureña se la ingenia para subsistir ante la falta de empleos en esta rica pero deprimida región, donde los hombres y mujeres se sortean la vida en para conseguir el sustentos de sus hogares.
Por Wellington A PƩrez
periodistavirtual@gmail.com
Nació de una familia muy humilde y pobre, pero muy trabajadora. Condenada al fracaso económico por doble vĆa: la de nacer con tantas carencias y las pocas oportunidades de empleo de la zona. Ella es Mary Chavelys Olivero Rubio tiene 28 aƱos de edad, madre soltera de tres hijos, deportista y emprendedora.
Cada dĆa se levanta muy temprano en las maƱanas y prepara a sus hijos para llevarlos a la escuela
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Cuando lo hace, vuelve a su casa, saca su vieja motocicleta, le amarra un carretón y comienza a llenar el mismo con botellones de agua que vende en las calles del municipio de Cabral, bajo un implacable sol.
Siempre ha sido una fajadora y emprendedora. Desde una palatera, una fritura, puesto de emanadas hasta vendedora de agua, Chavelys es un ejemplo de trabajo y arrojo.
Ante la falta de oportunidades de empleo de la zona, La Chave, como muchos le llaman, emprendió su negocio de vender botellones de agua a domicilio hace poco mÔs de ocho meses, ganÔndose no solo el dinero de sustento familiar, sino el respeto y admiración de toda la comunidad que ve en ella una digna representación de la mujer.
AdemĆ”s de madre y emprendedora, La Chave se destaca tambiĆ©n en los deportes. Fue miembro de la Selección Nacional de Softbol del paĆs, oportunidad que le permitió visitar playas extranjeras. En la actualidad dirige a “Las Rokas”, equipo de softbol femenino que fundó aƱos atrĆ”s.
“Por donde quiera que paso los hombres y mujeres me alaban por lo grandiosa que soy. Dicen que me admiran. A mĆ me gusta trabajar, pero hacer lo que hago no es fĆ”cil, pero soy una guerrera agresiva de esas que se crecen y vencen las grandes adversidades de la vida. Solo le temo a Dios. Soy recta, aguerrida y decidida en lo que hago” expresa Chavelys mientras gotas de sudor caen de su frente cada vez que toma un botellón de agua para ponerlo en el carretón”.
Los estudios
Tiene cursados dos semestres de Licenciatura en EnfermerĆa en la UASD, pero debido a su situación actual, ha tenido que retirarse para poder mantener sus hijos. Chavelys realizó cursos de Auxiliar de enfermerĆa, Auxiliar de Farmacia, TĆ©cnico en Computadoras y TĆ©cnico en HotelerĆa y Turismo, todos realizados en la Escuela Vocacional de las Fuerzas Armas y la PolicĆa Nacional de Barahona.
Su futuro.
Piensa volver a la universidad y retomar sus estudios de enfermerĆa lo mĆ”s pronto posible. TambiĆ©n piensa extender su negocio de venta de botellones de agua.
“Es difĆcil hacerlo sola sin una mano amiga. SeguirĆ© adelante. Y si Dios me manda un buen samaritano que quiera invertir o aportar algĆŗn recurso que estĆ© a su disposición, que me permita hacer mi trabajo en una camioneta que me permita realizar mi trabajo con mayor eficiencia y seguridad, verĆ© mi sueƱo cumplido” finalizó la emprendedora mujer”.