| Fabio de León es ferretero y suplidor del Estado. Está contento con el gobierno de Danilo Medina porque le están comprando. Está vendiendo como nunca. FerreterÃa Carolina ha crecido con la construcción de escuelas en su provincia. Ingenieros de Cotuà ganaron concursos para construir escuelas en Cotuà y compran los materiales, no en la capital, en Macoris o en Santiago, sino en Cotuà y en su ferreterÃa. Sobre la construcción de escuelas y otras obras comunitarias, ofrecÃa el presidente Danilo Medina, en ocasión de cumplir su gobierno los primeros cien dÃas, que "la compra de materiales se hará a productores nacionales y suplidores de los lugares donde se realice la obra". Y asà se ha hecho casi siempre. Se han dado casos de fábricas de blocs locales desbordadas por la demanda y de mano de obra importada de otros pueblos. Sobre las virtudes dinamiza doras de la construcción se ha escrito mucho. Crea empleos, se ha dicho, y genera demanda de bienes y servicios local mente. Muy cierto todavÃa, pero, valga el pero, sólo en las pequeñas obras con pequeños contratistas como lo está haciendo nuestro gobierno con la construcción de casi 30 mil escuelas por todo el paÃs, porque en las grandes obras (presas, puentes, elevados, carreteras y avenidas), sofisticadas máquinas ahorran mano de obra y grandes empresas concentran las contratas. Lo que ha estado ocurriendo con la construcción de escuelas en nuestro paÃs es algo bellÃsimo, sorprendente y aleccionador. Enseña que democratizar funciona. El gobierno democratizó la asignación de obras y funcionó; democratizó la construcción de obras y funcionó también; democratizó las compras y contrataciones y muchos, en pueblos y comunidades, también se beneficiaron. | |
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