4 Septiembre 2013, 12:36 PM
SOSĆA. AP. La PolicĆa irrumpió arma en mano en una residencia de una exclusiva zona turĆstica de RepĆŗblica Dominicana, mató a una persona en la operación y declaró que habĆa asestado un duro golpe a una peligrosa secta que se sospechaba complotaba contra el gobierno y traficaba órganos humanos.
En la redada al complejo residencial La Mulata III no se halló indicio alguno de órganos humanos, pero las autoridades dicen que se dieron cuenta de que algo estaba pasando detrÔs de las puertas de la Academia para la Salud Futura, de la que forman parte varias decenas de expatriados mayormente alemanes y cuya pÔgina de internet alerta contra los ovnis, el gobierno estadounidense y una inminente agitación mundial.
Lo que es mĆ”s grave todavĆa, confiscaron un arsenal que incluĆa armas de grueso calibre, como dos fusiles de asalto M16, seis pistolas calibre 9 milĆmetros, siete escopetas, 16 chalecos antibalas, cinco rifles y una granada, ademĆ”s de armas deportivas y algunas para practicar pinball.
Un juez dijo que hay suficiente evidencia como para juzgar al lĆder del grupo, Peter Brunck, de 62 aƱos, y a su hijo Daniel Roland, por posesión ilegal de armas y rebelión. PodrĆan ser sentenciados a diez aƱos de cĆ”rcel y no se descarta que se les radiquen mĆ”s cargos.
Casi un aƱo despuĆ©s de la redada, los policĆas involucrados en la operación estĆ”n tambiĆ©n en la mira de los fiscales.
Las autoridades investigan denuncias de que los agentes golpearon a Brunck y a su hijo mientras estaban esposados, le dispararon a un jardinero que estaba desarmado y se robaron 1,5 millones de dólares en efectivo y bienes confiscados.
"Eso fue un saqueo, un robo" por parte de los agentes policiales, aseguró a The Associated Press José Carlos GonzÔlez, abogado de Brunck. "Arrancaron las cajas fuertes que estaban incrustadas en las paredes".
Ulrich Mühl, vocero del grupo de expatriados, niega que ocurriesen cosas siniestras en el complejo de 22 suntuosas viviendas. "La idea bÔsica es darle a la gente un sitio donde hacer... una vida espiritual, tranquila, que les permita buscar la verdad", expresó, agregando que los miembros del grupo estaban armados por temor a la delincuencia.
"No somos criminales", afirmó Mühl. "Nada de lo que se dice de nosotros ha sido confirmado, ni puede serlo, porque son todas mentiras".
La presencia de armas combinada con una visión apocalĆptica, sin embargo, tiene preocupados a muchos.
La pĆ”gina de la Academia, escrita en alemĆ”n, dice que el planeta "se estĆ” deshaciendo de los escombros que hay en la superficie" y menciona aspectos de la crisis financiera mundial, a extraterrestres y la próxima caĆda del "inhumano" gobierno estadounidense.
Klaus Müller, un ex miembro de la secta y aĆŗn vive dentro del complejo, dijo que Brunck habĆa pronosticado un fin catastrófico para el mundo en agosto del 2012 y habĆa acumulado comida, armas y equipo, incluida una ambulancia, en el complejo de SosĆŗa, 225 kilómetros (140 millas) al norte de Santo Domingo.
A todos en el complejo, sin importar su edad, se les exigĆa que aprendiesen a usar las armas, aseguró.
La investigación judicial sobre las supuestas actividades clandestinas de Brunck y su organización comenzó cuando Muller y otros cuatro ex miembros de ese grupo denunciaron que en sus preparativos para un eventual fin del mundo o una catĆ”strofe global en agosto del 2012, la Academia habĆa traĆdo de contrabando a RepĆŗblicaDominicana armas de grueso calibre en furgones de alimentos y en la ambulancia.
"Esta gente no vive en la realidad", dijo Müller a la AP, aludiendo a las aproximadamente dos docenas de familias que viven en el lugar. "Tienen una realidad fingida, una realidad construida por la mente del seƱor Brunck", agregó Müller, cuya residencia se ubica justo frente a la vivienda del lĆder del grupo, a quien llama "el gurĆŗ" y "mĆ”ximo führer".
"Compraron armas de todos los calibres, proyectiles, cartuchos, pertrechos militares, comida para almacenas por varios dĆas y se instalaron servicios de guardia interior en el complejo", aseguró Müller.
ImĆ”genes filmadas con las cĆ”maras de seguridad del complejo durante el allanamiento, suministradas por la secta, muestran a policĆas con trajes blindados que ingresan al complejo de casas estilo espaƱol, con techos de tejas. Varios oficiales aparecen golpeando y pateando a Brunck, quien discute con ellos hablando un espaƱol con acento alemĆ”n. A poco de iniciada la operación suenan disparos. La policĆa mató a tiros a uno de los miembros de la secta, Peter Dittrich, y arrestó a su esposa, que supuestamente les disparó.
Dos altos oficiales han sido suspendidos por las agresiones fĆsicas a los inmigrantes y los fiscales sospechan que otros 11 agentes tambiĆ©n robaron. Tres agentes fueron acusados de usar la fuerza sin provocación. De ser hallados culpables, varios policĆas podrĆan terminar cumpliendo sentencias mĆ”s largas que las de los dos alemanes.
Las denuncias de irregularidades por parte de la policĆa dominicana son frecuentes. Varios oficiales de rango han sido acusados en aƱos recientes de ayudar a narcotraficantes. En noviembre se produjo la manifestación de protesta mĆ”s grande en varios aƱos, motivada en parte por la muerte de un estudiante desarmado baleado por la policĆa. Un informe de AmnistĆa Internacional del 2011 indicó que la policĆa mató a mĆ”s de 2.000 personas entre el 2005 y el 2010.
El procurador general Francisco DomĆnguez Brito dijo que no se sabĆa quĆ© habĆa pasado con parte de los artĆculos que segĆŗn los alemanes fueron confiscados.
MarĆa Magdalena Lauer, una profesora que reside con su esposo Peter Lauer en La Mulata III, asegura que los policĆas se llevaron sus tarjetas de crĆ©dito y tiene los estados de cuenta que muestran gastos en tiendas de cómputo posteriores al allanamiento.
"Eso indudablemente desdice mucho de nuestra institucionalidad", dijo DomĆnguez Brito. Advirtió que "si alguien dentro de la policĆa nacional cogió lo ajeno, tiene que ser sancionado".
Alba Núñez, fiscal de Puerto Plata y quien ordenó el allanamiento ante supuestas actividades ilĆcitas, anunció que entregarĆ” a mĆ”s tardar en septiembre su investigación y presentarĆ” los cargos contra varios agentes.
Dijo a la Associated Press que hubo un "robo grave" por parte de los policĆas, que podrĆa conllevar penas de hasta 20 aƱos" de cĆ”rcel.
La ProcuradurĆa General pidió a mediados de agosto el arresto de dos coroneles y un teniente y los juzgarĆ” por la muerte a balazos durante de Peter Dittrich, la golpiza a Brunck y a su hijo y por balear al jardinero.
Núñez, por otra parte, insistió en que los alemanes no son santos.
"Los nacionales alemanes se han querido vender como las vĆctimas, (pero) no lo son tanto. Han cometido ilĆcitos muy graves, violaciones muy graves a la ley penaldominicana", expresó Núñez.
Brunsk, su hijo a Isabelle Ditrich estƔn en libertad bajo fianza, a la espera de sus juicios.
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