Hipólito MejÃa
SANTO DOMINGO.- El ex
presidente Hipólito MejÃa dijo que pese a los obstáculos para la unidad del
PRD, se siente dispuesto a labrar el trayecto de la unidad, con miras a
conformar una oposición digna al gobierno del PLD.
Reiteró, asimismo, que el
mandato de Miguel Vargas como presidente del PRD concluye este viernes, como
quedó establecido en la convención que lo escogió y como registró la Junta Central
Electoral (JCE).
"Por esa razón, reitero
mi reclamo de que sea convocado el Comité Ejecutivo Nacional de manera
consensuada para decidir la fecha y todos los aspectos relativos a la
organización de la
Convención Nacional Ordinaria que deberá elegir las nuevas
autoridades del partido", dijo.
Explicó que la crisis del PRD
tiene su origen en el acuerdo firmado por Leonel Fernández y Miguel Vargas el
15 de mayo del 2009, llamado el acuerdo de las corbatas azules, para debilitar
al PRD y perpetuar en el poder al PLD.
A continuación la proclama de
Hipólito MejÃa sobre la conclusión del mandato de Miguel Vargas como presidente
del PRD:
Pueblo Dominicano.
Me dirijo al paÃs en un
momento en que los dominicanos y las dominicanas estamos profundamente
preocupados por los grandes problemas que nos afectan.
Consciente de que la mayorÃa
de nosotros está hastiada de los problemas internos que sacuden al Partido
Revolucionario Dominicano, pido la comprensión de todos para fijar públicamente
mi posición sobre las causas de esta crisis y explicar las consecuencias que
tendrÃa para el paÃs su agravamiento.
Estoy convencido de que la
crisis interna que vive el PRD impacta a toda la sociedad debido al rol que
juegan los partidos polÃticos en la paz social, en el sostenimiento de nuestra
democracia y en la gobernabilidad.
La crisis interna que hoy
vive el Partido Revolucionario Dominicano se
expresa de manera concreta en
la celebración de una Convención Nacional Ordinaria, según lo establecen los
Estatutos; un componente vital de ese proceso lo constituye la celebración de
una reunión del Comité Ejecutivo Nacional.
Ahora bien, esa crisis tiene
unos antecedentes y unas consecuencias que quiero explicar.
Veamos los antecedentes de
esta crisis.
Hace cuatro años, el
Ingeniero Miguel Vargas pidió mi intervención para que el entonces presidente
del PRD, Ingeniero Ramón Alburquerque, concluyera su mandato de cuatro años el
17 de julio de 2009, según establecen los estatutos.
Es justo destacar que el
Ingeniero Ramón Alburquerque siempre manifestó su disposición de cumplir con el
mandato estatutario, como en efecto lo hizo.
Fue en ese contexto que la
reunión del Comité Ejecutivo Nacional del 15 de febrero de 2009, que convocó la
convención que eligió a Miguel Vargas Maldonado como presidente del PRD,
estableció en su resolución de convocatoria lo siguiente: "si por alguna
razón la
Convención Nacional Ordinaria no se celebrare en la fecha
antes indicada, el actual mandato de la dirección nacional cesa el 17 de julio
de 2009".
Coherente con esa posición,
asumida hace cuatro años, he insistido con el actual presidente del partido que
cumpla con las resoluciones de la Junta Central Electoral y nuestras normas
estatutarias, las cuales establecen el término de su mandato para el 19 de
julio de 2013.
Por esa razón, reitero mi
reclamo de que sea convocado el Comité Ejecutivo Nacional de manera consensuada
para decidir la fecha y todos los aspectos relativos a la organización de la Convención Nacional
Ordinaria que deberá elegir las nuevas autoridades del partido.
La crisis interna del PRD
tiene su origen en los acuerdos a los que se
comprometieron Miguel Vargas
y el entonces Presidente Leonel Fernández, el 15 de mayo de 2009, en el acuerdo
conocido como el "pacto de las corbatas azules", con el fin de
debilitar al PRD y perpetuar en el poder a la corporación PLD a través de un
régimen de partido único.
Ese pacto fue un golpe mortal
a la institucionalidad y a la democracia
dominicana y entre sus más
funestas consecuencias concentró el control de los principales estamentos del
Estado en manos de Leonel Fernández y del partido de gobierno; el control del
Poder Judicial para garantizarse la impunidad; del Congreso Nacional para que
no haya fiscalización del uso de los recursos del Estado; de la Junta Central
Electoral para poder propiciar un proceso electoral corrompido; de la Cámara de Cuentas para
manejar este instrumento de control del Estado a su conveniencia; y, además,
asumir el control de los partidos polÃticos minoritarios a través del uso del
presupuesto nacional y las prebendas.
Como consecuencia de lo
anterior tenemos la siguiente situación:
1. La ausencia de una
oposición vigorosa que acompañe a los ciudadanos en la lucha por sus
reivindicaciones y que sirva de contrapeso a un partido que controla todos los
poderes del Estado.
2. La audacia y los altos
niveles de la delincuencia, la falta de empleo, y el alto costo de la vida, que
tienen un impacto negativo sobre nuestra calidad de vida.
3. La legitimación de las
acciones del gobierno apartadas de las polÃticas públicas, que reclaman los
diferentes sectores de la sociedad, a fin de garantizar la calidad del gasto
público.
Y, 4. La ausencia de una
voluntad polÃtica para enfrentar desde el gobierno la corrupción y la
impunidad, tanto en el sector público como en el sector privado.
Es en ese contexto que se
enmarca la pretensión de Miguel Vargas Maldonado de permanecer en el puesto de
presidente del PRD más allá del 19 de julio del año en curso, en beneficio de
un reducido grupo. En caso de materializarse ese hecho, se sentarÃa un
precedente altamente dañino para el sistema de partidos y para la democracia
dominicana.
Pueblo dominicano,
compañeros.
Convencido de que el diálogo
es la mejor forma de solucionar conflictos, como ha sido tradición en el PRD,
he hecho un esfuerzo sincero para que con la ayuda de mediadores creÃbles se llegara
a una solución razonable a la crisis de nuestro partido.
Reitero que estoy y estaré
siempre abierto al diálogo.
Ahora bien, coherente con mi
compromiso inquebrantable, reitero la decisión de defender la libertad y la
democracia, tanto a lo interno del partido como en el paÃs.
En consecuencia, asumo
públicamente lo siguiente:
Enfrentar junto a la mayorÃa
de los perredeistas y la sociedad dominicana las pretensiones de Miguel Vargas
y Leonel Fernández, en su pacto, lo que es una amenaza para la integridad e
independencia del PRD, del sistema de partidos y agrupaciones polÃticas, y del
paÃs.
Exigir respeto a nuestra Constitución,
las Leyes, Estatutos y Reglamentos que norman la vida de la sociedad
dominicana.
Llamar a la familia
perredeista, a la militancia de todos los partidos y
agrupaciones polÃticas, a la
sociedad civil y a los ciudadanos independientes, a unir voluntades para
reclamar juntos el respeto a la
Constitución, las Leyes, y
los Estatutos que garantizan la transparencia y la democracia.
Combatir en cualquier
escenario a los pichones de dictador, dentro y fuera del PRD.
Con esta convocatoria, apelo
a todos los sectores del paÃs para que
enfrentemos en cualquier escenario a quienes pretenden establecer una
dictadura constitucional en detrimento de los avances y logros que hemos
obtenido con el sacrificio y el coraje de hombres y mujeres que lo han dado todo
por la libertad y la democracia e
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