DIRECTO AL ALMA



FLORECIDO INTERIORMENTE
Por Merquelín Féliz Ferreras

Recientemente mi vista se quedó sorprendida al estar frente a un árbol de aguacate, al ver su tronco lo noté viejo, arrugado y en cierta forma acabado. Pero a medida que mi vista fue subiendo la sorpresa fue mayor ya que en la parte más alta estaba totalmente verdoso, florecido y listo para dar sus frutos. Jamás imaginé que un árbol que lucía tan deprimente en su parte baja, dando signos de agotamiento y cansancio pudiera exhibir tan elegante florecimiento.

En este momento comprendí que el interior de este árbol estaba vivo y eso le daba la capacidad para expresarlo, las señales que emitía decían bien claro que en su interior corrían ríos de aguas vivas. Este ejemplo debe ser acompañado con un pasaje Bíblico que expresa ”Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Nuestro tronco es el alma y la parte florecida se expresa con la boca, los frutos son las acciones que nos acompañan en el día a día. Mientas más vida tengamos interiormente más florecido nos mostramos exteriormente.

Publicar un comentario

1 Comentarios

  1. Que bella observacion, y metafora de lo que es el fruto del arbol. De una forma muy poetica tambien. Gracias,

    Mary Jane Perez Cornielle
    E.E.U.A.

    ResponderEliminar