
Sonia, es una humilde mujer dominicana, madre de cuatro hijos que saltó a la fama el pasado mes de enero cuando amamantó a un bebĆ© gravemente herido en el pasado terremoto de HaitĆ. Ella fue bautizada como la nodriza dominicana. "Mi niƱa estaba interna cuando sucedió lo ocurrido. Yo tenĆa 8 dĆas en el hospital. tenĆa 17 dĆas que habĆa dado a luz y mis senos estaban bastante cargados", dice con amplia sonrisa mientras conversamos en su hogar en Enriquillo Barahona. Mientras acompaƱaba a su hija en el hospital, veĆa cómo hasta las personas mĆ”s humildes llegaban con agua, ropa o comida para ayudar a los haitianos sobrevivientes. Entonces se motivó a ayudar con lo Ćŗnico que tenĆa en ese momento: leche materna."Cuando llegaron esos niƱos allĆ”...Me motivó ver que estaban adoloridos y con hambre y yo pudiendo ayudar en ese momento quise actuar como una persona solidaria. Fue asĆ como los mĆ©dicos dominicanos colocaron en sus brazos a Orlando, un bebĆ© haitiano que llegó con severas fracturas en el crĆ”neo y casi desnutrido. "El me miraba asĆ como quien dice esta persona no es mi mamĆ” y al yo abrigarme de el, sentĆ bueno, que el pensó esta no es mi madre ahora mismo. El se apegó mucho a mĆ en ese momento y despuĆ©s yo no querĆa que se lo llevaran", cuenta. Sonia nunca imaginó que su ayuda desinterisada cambiarĆa su vida para siempre. Por su acto de amor, el gobierno del presidente Leonel FerĆ”ndez dispuso que se le entregara una casa. Sonia vivĆa en una destartalada casita de madera al Sur del paĆs. Ahora vive en una casa nueva,amueblada completamente por la LoterĆa Nacional. "Desde que vivo aquĆ duermo tranquila. Ya no me preocupo por alquiler ni nada". Su alegrĆa es tan contagiosa que me imagino cómo durmió el primer dĆa en esas cuatro paredes que ahora son suyas. Hace solo unos dĆas esta mujer recibió la sorpresa de su vida, cuando en la reciĆ©n terminada cumbre mundial sobre el futuro de HaitĆ, el presidente FernĆ”ndez la condecoró con la orden al merito Duarte, Sanchez y Mella:la condecoración mĆ”s alta que un dominicano o dominicana pueda recibir."Me sentĆ muy emocionada. Me dió un friito raro. El presidente me dijo que ningĆŗn acto de solidaridad lo habĆa motivado tanto como el gesto que yo tuve". Pero la mayor alegrĆa para Sonia es tener la esperanza de que su hijita enferma se recupere. La pequeƱa Haniser de tres aƱos, tiene una bacteria en una de sus piernitas que le ha ido carcomiendo el hueso por completo hasta dejarla casi invĆ”lida. "Mi niƱa ha estado muy enferma. Me cansaba de solicitar ayuda y me era difĆcil", dice mientras llora sin poderse contener. Hace un esfuerzo y prosigue:"me han dicho que ella puede caminar, haciĆ©ndole un injerto nuevamente". El gobierno dominicano tambiĆ©n dispuso que la niƱa sea atendida en un hospital de Estados Unidos."DespuĆ©s que le dĆ el seno a ese niƱo todo ha cambiado.A veces hay que hacer el bien sin mirar a quien. Yo hice eso y Dios vio que yo tenĆa mi corazón limpio en ese momento. le doy gracias a Dios porque mi vida ha cambiado. No hay duda de que Sonia estĆ” recibiendo el milagro de las obras bien realizadas. El fruto de un acto desinteresado que grita a viva voz que aun vive la esperanza en Quisqueya.
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