Juan aprendió el oficio de artesano viendo a Erasmo Puello, su padre, esculpir gallos, cotorras, búhos, flamencos, garzas y peces.
Niño, se puede decir, ya era un veterano en la artesanÃa; joven, un consagrado. Lo que no quiere decir que ese saber precoz y toda esa audacia creativa familiar exonerara a los Puello de la pobreza y de la insignificancia por largos años. De su barrio El Invi en San Cristóbal, lo que más le agrada es su gente, su tranquilidad y la fraternidad en la que convive con sus vecinos. En San Cristóbal, se considera a los Puello pioneros de la artesanÃa. "Cuando usted ve una artesanÃa aunque la haga otra persona, un discÃpulo, lo que ve es la artesanÃa Puello, porque realmente fuimos pioneros". "No me avergüenzo en decir que vengo de un barrio. El mayor orgullo de una persona es hacer de su barrio algo importante". Sin duda, la obra de los Puello ha enriquecido a la artesanÃa dominicana desde la cantera creativa del barrio El Invi de San Cristóbal. | |
