Miguel SanĂ³: consolidado en 3ra, debuta en un Juego de Estrellas

MINNEAPOLIS. Al recibir la luz verde para dar el swing con cuenta de 3-0 en el tercer inning de un juego el mes pasado, Miguel SanĂ³ depositĂ³ una recta ceñida en el segundo nivel de las gradas, entre el jardĂ­n derecho y el central.

La distancia que se calculĂ³, de 414 pies, no refleja la magnitud de ese cuadrangular. Mandarla tan lejos con un swing a la banda contraria fue una demostraciĂ³n de potencia que sĂ³lo puede desplegar un puñado de jugadores, como el corpulento tercera base de Minnesota.

“Nada es difĂ­cil en la vida si piensas positivo”, dijo el dominicano. “Puedes hacer lo que quieras si te lo propones. Cuando tienes una actitud positiva, todo sale bien”.

La buena actitud ayuda. Y el poder también.

“Hay que estar alerta cada vez que va al plato, porque sabes que es alguien capaz de hacer daño”, dijo el manager de los Medias Blancas Rick RenterĂ­a, cuyo equipo fue la vĂ­ctima de ese jonrĂ³n que fue tema de conversaciĂ³n entre los jugadores de los Mellizos al dĂ­a siguiente.

Luego de 85 juegos, SanĂ³ liderĂ³ a los Mellizos con sus 20 jonrones, 61 impulsadas, 51 anotadas y un porcentaje de .910 en OPS (embasado mĂ¡s slugging).
SanĂ³ apunta a un objetivo mĂ¡s importante con unos Mellizos inesperadamente prendidos en la pugna por el tĂ­tulo de la DivisiĂ³n Central de la Liga Americana.

“Lo que susurra es: ‘Playoffs. Playoffs’”, contĂ³ el segunda base Brian Dozier. “Hace un par de años, lo mĂ¡s seguro es que no lo hubiera dicho. Su fĂ­sico se ha transformado. AprendiĂ³ sus lecciones”.

Y asĂ­ como ha tenido que hacer para controlar su peso, que habĂ­a oscilado en los 122 kilos (270 libras) durante la mayor parte de su carrera en las Grandes Ligas, SanĂ³ tambiĂ©n debe cuidar la disciplina con su temible swing.

Miguel SanĂ³: consolidado en 3ra, debuta en un Juego de Estrellas
Al iniciar el fin de semana, SanĂ³ figuraba segundo detrĂ¡s del novato sensaciĂ³n de los Yanquis Aaron Judge (97.3 mph) en cuanto a la velocidad promedio de sus pelotas bateadas, de 95.2 mph. La tecnologĂ­a ha servido para comprobar lo que se podĂ­a palpar a simple vista: SanĂ³ destroza la bola.

Pero los datos de Statcast no son el Ăºnico elemento que justifica la apariciĂ³n en su primer Juego de Estrellas el martes en Miami, con 24 años y con muchĂ­simos parientes que vendrĂ¡n de la RepĂºblica Dominicana.

“Lo de Statcast es la peor cosa para Ă©l, eso de la velocidad promedio en el contacto y todo ese cuento de la distancia”, afirmĂ³ Dozier. “Si se mantiene en lo que ha estado haciendo, swing corto y fluido, con calma, pues tiene todo el poder para hacer su trabajo. Eso es lo principal: jugar con calma. Ha hecho un trabajo fenomenal en el plato en ese sentido. FĂ­jate en sus bases por bolas. FĂ­jate en su porcentaje de embasado. Va a batear jonrones. Se va a ponchar, eso es irremediable, pero es mĂ¡s disciplinado. Yo dirĂ­a que ha madurado como pelotero”.

Lo que destacan los Mellizos es el oficio que ha tenido SanĂ³ para mejorar su acondicionamiento fĂ­sico y defensa en su tercer año en las mayores.
Luego de 85 juegos, SanĂ³ liderĂ³ a los Mellizos con sus 20 jonrones, 61 impulsadas, 51 anotadas y un porcentaje de .910 en OPS (embasado mĂ¡s slugging), un arranque fenomenal que hace olvidar los 118 ponches acumulados hasta el sĂ¡bado, a un ritmo que le acerca al rĂ©cord de 223 que Mark Reynolds fijĂ³ en 2009.

Lo que destacan los Mellizos es el oficio que ha tenido SanĂ³ para mejorar su acondicionamiento fĂ­sico y defensa en su tercer año en las mayores. Ese fallido experimento en el jardĂ­n derecho el año pasado marcĂ³ un tono negativo para el resto de la campaña, un paso atrĂ¡s tras una magnĂ­fica temporada de novato en la que ganĂ³ el premio al jugador mĂ¡s valioso del club con tan solo actuar media temporada.

Esta vez, SanĂ³ procurĂ³ tener un mayor impacto. No serĂ¡ un candidato al Guante de Oro, pero ofrece garantĂ­as con su fuerte brazo y ha mostrado una sorprendente agilidad en sus desplazamientos al considerar su tamaño.

Miguel SanĂ³: consolidado en 3ra, debuta en un Juego de Estrellas
“Entrenaba desde las 6 de la mañana hasta la 4 de la tarde y luego tenĂ­a un poquito de descanso”, expresĂ³ con orgullo sobre su rutina durante el receso de invierno.

El compañero que es responsable de atrapar sus tiros en el otro extremo del diamante estĂ¡ entre los que han quedado impresionados.

“Lo veo mĂ¡s relajado e incluso ha mejorado en el aspecto defensivo”, dijo el primera base Joe Mauer.

AsĂ­ es como uno se convierte en lĂ­der de un equipo, ofreciendo madurez.

“En estos tiempos, mucha gente quiere ver un producto completo de inmediato, y eso no funciona asĂ­, especialmente en el bĂ©isbol”, dijo Mauer. “Es un jugador talentoso. Comprendo el por quĂ© todos estaban tan entusiastas hace unos años. Lo he visto cuando hace las preguntas adecuadas. Eso se llama crecer y da gusto poder admirarlo”.

“En estos tiempos, mucha gente quiere ver un producto completo de inmediato, y eso no funciona asĂ­, especialmente en el bĂ©isbol”