Ley 37: tres tiros en el pecho y siete pies bajo tierra



Benny Rodríguez


El pasado lunes 24 del corriente mes de marzo, inició la semana del periodista con una conferencia que gentilmente accedió a ofrecernos el buen amigo Freddy E. Pérez Espinosa, acerca de la responsabilidad social del periodista frente a la conservación del medio ambiente y de los recursos naturales. 


Previo al coloquio, abrimos una discusión entre los presentes acerca de la problemática de la violencia, la delincuencia y la criminalidad que afecta a todos, no solo a Barahona y las comunidades que integran la Región Enriquillo, sino que se trata de un fenómeno nacional que preocupa a las autoridades que no logran disminuirla a pesar de los planes implementados.

La discusión entre hacedores de opinión pública local asumía la posición de matar a los “delincuentes” como única vía de contrarrestar el fenómeno ni decir lo que opinan los ciudadanos a través de los programas de radio. Recordemos que el propio Jefe de la Policía calificó de héroe a la joven que mató uno en su salón de belleza, que por cierto era de Barahona y la propuesta de los “Honorables Diputados” para que Manuel Castro Castillo “de pa’ bajo a los delincuentes”.

Hice mis observaciones en contra de esa posición, porque entiendo la violencia, la delincuencia y la criminalidad no es un asunto que viene del cielo, sino que es el resultado de las malas acciones de quienes han dirigido el Estado. Esos y esas jóvenes son víctima de quienes han dirigido.      

¿Por qué de los que dirigen? Porque ha sido ellos los que en la dirección del Estado estimulan la corrupción, no invierten en nuestros y nuestras jóvenes, estimulan el clientelismo como norma, son benévolos con sus parciales que se roban lo que es de todos y todas, entonces la impunidad es bien vista.

Otro problema que puede verse genera violencia es la forma de solucionar los problemas en el hogar, la escuela. La sociedad dominicana usa la violencia física, verbal y psicológica para el manejo de conflictos, las relaciones de padres-hijos se forjan en la violencia, el fenómeno de la violencia de género en el seno del hogar, en la escuela profesores y profesoras en vez de hablar con su alumno/a le da un cocotazo para que entienda.

Frente a ese estado de cosas se agrega que nuestra juventud no tiene oportunidad para insertarse en un empleo, más de 700 mil son NINE: no estudian ni trabajan, muchos son presas de las redes de prostitución y el narcotráfico, la pobreza se come nuestra sociedad y la familia en franco deterioro.

Pienso que son a esos factores, generadores de violencia, criminalidad y delincuencia a los que debemos ir y no la ley 37: tres tiros en el pecho y siete pies bajo tierra, como ha sugerido de manera pública aprobar cuando compartíamos en el programa “Acción de la Tarde”, el buen amigo Luis –La Metralla- Terrero.

El autor es periodista egresado de la Escuela de
Comunicación de la UASD e Instituto Internacional de Periodista

José Martí y Secretario General de la Seccional del CDP en Barahona   

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