El único sicario sobreviviente del fundador y lÃder del cartel de MedellÃn, Pablo Escobar, narró en una entrevista las vivencias de esa época, los asesinatos que cometió, los secuestros y la droga que formó parte de su vida. Cuenta que mató a unas 300 personas y participó de alrededor de 3,000 muertes.
La escalofriante historia de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias "Popeye" se cuenta en el portal ElnuevodÃa.com
La escalofriante historia de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias "Popeye" se cuenta en el portal ElnuevodÃa.com
Continuación el texto Ãntegro:
Dice que Escobar "no era un asesino" porque "no mató a más de 20 personas en toda su vida".
El sicario explicó que los secuestros eran necesarios para costear las guerras que mantenÃan con el gobierno de Colombia, el de Estados Unidos, el cartel de Cali y los Castaño.
Dice que Escobar "no era un asesino" porque "no mató a más de 20 personas en toda su vida".
El sicario explicó que los secuestros eran necesarios para costear las guerras que mantenÃan con el gobierno de Colombia, el de Estados Unidos, el cartel de Cali y los Castaño.
La muerte, la droga, los secuestros eran moneda corriente en la vida de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias "Popeye", al lado de Pablo Escobar hasta su detención, en 1990. El único sicario vivo del fundador y lÃder del cartel de MedellÃn contó a un importante medio de comunicación local las vivencias de esa época, en la que mató a unas 300 personas y participó de "alrededor de 3,000 muertes".
La revista Semana publicó la entrevista hace diez dÃas, al anunciar la inminente liberación de Popeye, de 51 años, aunque poco después se informó que todavÃa tenÃa que pasar siete años más tras las rejas, en una de las cárceles de mayor seguridad en Colombia. Su relato es escalofriante para el público, aunque no tanto para él, para quien Escobar es "un genio" al que no considera un asesino porque "no mató a más de 20 personas en toda su vida".
"Yo personalmente creo que [maté a] alrededor de 300. Pero he participado y coordinado alrededor de 3000 muertes", comentó el sicario de Escobar, quien recién ahora comienza a dimensionar lo que ha hecho.
"Yo sentÃa que estaba en una guerra justa contra la extradición y que en esa guerra todo se justificaba. Ahora veo las cosas dentro de otra perspectiva y me parece increÃble lo que hice y lo que ha sido mi vida", dijo.
"Pablo Escobar era un genio, tal vez un genio del mal, pero en todo caso un genio", opinó sobre su jefe, quien fue abatido en 1993. "TenÃa una mente privilegiada y un detector de mentiras en el cerebro. Si usted decÃa algo que no era verdad, inmediatamente lo captaba. Y eso podÃa costarle a uno la vida", agregó.
"[Escobar] Inspiraba una lealtad infinita en todos los que creÃamos en él. Yo llegué a creer que era inmortal. El dÃa más triste de mi vida fue el dÃa que lo mataron", dijo a Semana.
Además, Popeye consideró que el jefe narco de uno de los carteles más peligrosos de Colombia "no era un asesino". "Yo creo que él no mató a más de 20 personas en toda su vida. Él ante todo era un lÃder, un organizador de bandidos y un gran secuestrador", dijo y comentó que el jefe narco "murió sin un peso". "TenÃa edificios, fincas, diamantes y cuadros, pero cero liquidez", agregó.
El sicario explicó que los secuestros eran necesarios para costear las guerras que mantenÃan con el gobierno de Colombia, el de Estados Unidos, el cartel de Cali y los Castaño. "Como traquetear se volvÃa difÃcil, el patrón [Escobar] decidió que la fuente de financiación iba a ser los secuestros. Secuestramos a nuestra propia gente, a la clase dirigente antioqueña y al que fuera", explicó.
"Matar a una persona a la cual uno adora"
Cuando Escobar daba una orden, Popeye la cumplÃa, sin importar el blanco. Incluso tuvo que matar a su propia novia, como confirmó en la entrevista.
"Es uno de los episodios más dolorosos de mi vida. Ella se llamaba Wendy Chavarriaga. Era una mujer muy hermosa, podÃa ser una reina de belleza. Ella habÃa sido novia del patrón, pero quedó embarazada y para él la familia era sagrada. Un hijo fuera del matrimonio era impensable. Entonces la hizo abortar a la fuerza y a partir de ese momento ella decidió vengarse. Como yo la habÃa conocido, nos encontramos una vez en una discoteca, comenzamos a salir y nos enamoramos. Como al patrón habÃa que informarlo de todo, le pedà permiso para ennoviarme con ella, me lo dio, pero me dijo que tuviera cuidado", relató Popeye.
"Resulta que ella en su obsesión de vengarse del patrón por haberle hecho perder el niño se volvió informante del bloque de búsqueda. Y el patrón, que tenÃa su servicio de inteligencia por todas partes, llegó a grabarle una conversación en la cual ella estaba hablando con un tipo que tenÃa contactos con la DEA. El patrón me llamó, me puso el casete y me dio la orden. «Popeye, vaya y mátela». Como las órdenes no se discutÃan, me tocó. Usted no sabe lo que es matar a una persona a la cual uno adora", continuó.
A Popeye también le tocó matar a su mejor amigo, Quico Moncada. "En el mundo nuestro uno siempre está listo para esas cosas. Cuando uno es bandido, la muerte le puede llegar en cualquier momento. Uno tiene una preparación para eso diferente que el resto de la gente. Yo esposé a Quico y lo bajé al sótano. Él era muy varón y lo único que me dijo era que si podÃa leerle algunos salmos de la Biblia antes de disparar. Conseguà la Biblia y le leà todo lo que me pidió y después de eso le metà un tiro", relató.
La revista Semana publicó la entrevista hace diez dÃas, al anunciar la inminente liberación de Popeye, de 51 años, aunque poco después se informó que todavÃa tenÃa que pasar siete años más tras las rejas, en una de las cárceles de mayor seguridad en Colombia. Su relato es escalofriante para el público, aunque no tanto para él, para quien Escobar es "un genio" al que no considera un asesino porque "no mató a más de 20 personas en toda su vida".
"Yo personalmente creo que [maté a] alrededor de 300. Pero he participado y coordinado alrededor de 3000 muertes", comentó el sicario de Escobar, quien recién ahora comienza a dimensionar lo que ha hecho.
"Yo sentÃa que estaba en una guerra justa contra la extradición y que en esa guerra todo se justificaba. Ahora veo las cosas dentro de otra perspectiva y me parece increÃble lo que hice y lo que ha sido mi vida", dijo.
"Pablo Escobar era un genio, tal vez un genio del mal, pero en todo caso un genio", opinó sobre su jefe, quien fue abatido en 1993. "TenÃa una mente privilegiada y un detector de mentiras en el cerebro. Si usted decÃa algo que no era verdad, inmediatamente lo captaba. Y eso podÃa costarle a uno la vida", agregó.
"[Escobar] Inspiraba una lealtad infinita en todos los que creÃamos en él. Yo llegué a creer que era inmortal. El dÃa más triste de mi vida fue el dÃa que lo mataron", dijo a Semana.
Además, Popeye consideró que el jefe narco de uno de los carteles más peligrosos de Colombia "no era un asesino". "Yo creo que él no mató a más de 20 personas en toda su vida. Él ante todo era un lÃder, un organizador de bandidos y un gran secuestrador", dijo y comentó que el jefe narco "murió sin un peso". "TenÃa edificios, fincas, diamantes y cuadros, pero cero liquidez", agregó.
El sicario explicó que los secuestros eran necesarios para costear las guerras que mantenÃan con el gobierno de Colombia, el de Estados Unidos, el cartel de Cali y los Castaño. "Como traquetear se volvÃa difÃcil, el patrón [Escobar] decidió que la fuente de financiación iba a ser los secuestros. Secuestramos a nuestra propia gente, a la clase dirigente antioqueña y al que fuera", explicó.
"Matar a una persona a la cual uno adora"
Cuando Escobar daba una orden, Popeye la cumplÃa, sin importar el blanco. Incluso tuvo que matar a su propia novia, como confirmó en la entrevista.
"Es uno de los episodios más dolorosos de mi vida. Ella se llamaba Wendy Chavarriaga. Era una mujer muy hermosa, podÃa ser una reina de belleza. Ella habÃa sido novia del patrón, pero quedó embarazada y para él la familia era sagrada. Un hijo fuera del matrimonio era impensable. Entonces la hizo abortar a la fuerza y a partir de ese momento ella decidió vengarse. Como yo la habÃa conocido, nos encontramos una vez en una discoteca, comenzamos a salir y nos enamoramos. Como al patrón habÃa que informarlo de todo, le pedà permiso para ennoviarme con ella, me lo dio, pero me dijo que tuviera cuidado", relató Popeye.
"Resulta que ella en su obsesión de vengarse del patrón por haberle hecho perder el niño se volvió informante del bloque de búsqueda. Y el patrón, que tenÃa su servicio de inteligencia por todas partes, llegó a grabarle una conversación en la cual ella estaba hablando con un tipo que tenÃa contactos con la DEA. El patrón me llamó, me puso el casete y me dio la orden. «Popeye, vaya y mátela». Como las órdenes no se discutÃan, me tocó. Usted no sabe lo que es matar a una persona a la cual uno adora", continuó.
A Popeye también le tocó matar a su mejor amigo, Quico Moncada. "En el mundo nuestro uno siempre está listo para esas cosas. Cuando uno es bandido, la muerte le puede llegar en cualquier momento. Uno tiene una preparación para eso diferente que el resto de la gente. Yo esposé a Quico y lo bajé al sótano. Él era muy varón y lo único que me dijo era que si podÃa leerle algunos salmos de la Biblia antes de disparar. Conseguà la Biblia y le leà todo lo que me pidió y después de eso le metà un tiro", relató.
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