Benny RodrÃguez / foto de Teuddy A. Sanchez
Barahona.- Los altos mandos
militares y policiales se reunieron en el despacho del Jefe de la
PolicÃa Nacional, José Armando Polanco Gómez, previo a un encuentro que
sostuvo el Presidente Danilo Medina con ellos, más el Ministro de
Interior, José Ramón Fadul, el Procurador Francisco DomÃnguez Brito y
otros actores oficiales.

Guardias
y policÃas cuando se preparaban el pasado sábado por la tarde para
iniciar patrullajes conjuntos para enfrentar la violencia
Las reuniones han tenido que ver con los
altos niveles de violencia, delincuencia y criminalidad que afectan la
tranquilidad de los dominicanos en toda la geografÃa nacional y se pide a
altas voces a las autoridades enfrentar el problema desde los factores
que la generan, como lo planteo el pasado sábado el director del Centro
UASD Barahona, IsaÃas Radhamés Zorrilla Fernández, en su discurso del
acto de graduación de 313 nuevos profesionales en distintas áreas del
saber humano de la academia estatal aquÃ.
En todo el paÃs patrullas mixtas de las
Fuerzas Armadas y de la PolicÃa Nacional han iniciado operativos durante
el fin de semana provistos de las herramientas necesarias: vehÃculos,
motocicletas y armas, por si las moscas, pero ¿es suficiente?
No. No son suficientes los soldados y los
agentes policiales para contrarrestar el fenómeno de la violencia, la
delincuencia y la criminalidad que parece recrudecerse en el paÃs, sino
que se requieren aplicar acciones concretas, en el orden social para
atacar el fenómeno.
Por ejemplo, el rector de la UASD, Mateo
Aquino Febrillet, entrevistado por los periodistas al terminar la
investidura que la academia celebró en la UASD el pasado uno del recién
iniciado mes de junio, dijo que la violencia, muchas veces, viene dada
por la falta de oportunidad, el desempleo y, en cierta forma, de la
formación humana, recordando a los personaje bÃblicos CaÃn y Abel, donde
el primero, cuenta la historia del evangelio, el primero mató al
segundo que era su hermano.
Más oportunidad
Menos soldados y policÃas por más y
mejores escuelas, mayor cobertura de salud y hospitales con la capacidad
instalada para dar respuesta a las urgencias de salud de los
ciudadanos, ofrecer más oportunidades a los jóvenes, que le permitan
acceder a empleos de calidad y hacer una carrera universitaria, serÃan
las claves, sin dejar de demostrar la fuerza, las armas y a los soldados
y policÃas.
Se trata, entonces, de que el gobierno,
que lidera Danilo Medina, quien ha dado muestras fehacientes de dar un
rostro humano y decente a su administración, reorganice la inversión
pública para que la misma llegue justamente a los menos pudientes que
crecen y viven en cordones de miseria y pobreza extrema, factores que
generan el flagelo social de la violencia, la delincuencia y la
criminalidad.
Una muestra de que da un giro distinto a
su administración de gobierno, es las visitas “sorpresas” que hace a las
distintas comunidades del paÃs, reuniéndose con la gente y disponiendo
que se le hagan prestamos a los productores a intereses blandos o hacer
alguna obra de interés para un pueblo determinado. Eso es invertir los
cuartos de todos en la gente.
Se habla que en el paÃs, de acuerdo a
estudios que se hacen, tratando de explicar el por qué del fenómeno con
el propósito de buscarle alguna solución que no debe ser a corto plazo,
que cerca de 700 mil jóvenes componen la empresa llamada los nini: que
ni estudian ni trabajan, es decir, no hacen de nada.
Esa industria que aumenta cada vez más su
personal, es una alarma que ofrece la sociedad para que las autoridades
empiecen a elaborar polÃticas públicas que permitan ocupar a nuestra
juventud, en cuyos hombros descansa el “futuro de la Patria”.
Otro factor que debe atender la
administración Medina es el problema de la transparencia de su gobierno,
atacar la corrupción administrativa y la impunidad, tres elementos que
llevan a los ciudadanos a actuar como lo hacen quienes los dirigen
porque, al fin al cabo, no les pasa nada, se escucha, incluso en los
medios masivos de comunicación.
No ha termina de arrancar
El Plan Nacional de Seguridad Ciudadana
que puso en marcha el gobierno, como un esfuerzo para enfrentar la
criminalidad que afecta al paÃs, no termina de arrancar, por el
contrario, los niveles de violencia, criminalidad y delincuencia han
recrudecido luego de su pomposo anuncio.
Por lo visto, como planteamos al
principio de la historia, el problema no es solo de demostrar fuerza con
la presencia en las calles de guardias y policÃas bien armados, sino
que se trata de invertir en la gente e incentivando a los jóvenes a
tener una vida digna.
Voceros oficiales del gobierno han
denunciado (el jefe de policÃa prometió investigar), que se trata de un
plan orquestado con el fin de hacer abortar el Plan Nacional de
Seguridad Ciudadana.
Lo cierto es que, el gobierno de Danilo
Medina debe cuidarse del fenómeno porque están haciendo mucho daño a su
administración que es bien valorada por todos los sectores, incluyendo
partidos y lÃderes polÃticos de la oposición.
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