Por Leonardo Plata
La situación por la que está atravesando
el organismo de organizar el estatus civil de todos los dominicanos y
dominicanas y residentes en la República Dominicana, se encuentra enfrascada en una seria discusión entre
varios de sus miembros, que cada día socava la institucionalidad y el buen
desenvolvimiento de dicha institución.
La situación interna que socava
la armonía de la Junta
Central Electoral, ha provocado una polémica interna que
afecta el interés nacional, donde está envueltos los magistrados Eddy Olivares
y José Ángel Aquino de un lado y a su presidente Roberto Rosario Márquez.
El presidente de la JCE, Dr. Roberto Rosario Márquez,
ha tomado una actitud inflexible y hasta puede decirse de prepotente, frente a
las reclamaciones que han venido realizando varias grupos de personas que les
solicitan la expedición de sus actas de nacimiento, pero también con algunos de
sus colegas, que no está de acuerdo por la forma que muchas veces se manejan el
presidente del tribunal.
Esta guerra belvar entre
miembros de la JCE,
está sobresaltando los límites de paciencia de los dominicanos, esta situación
atenta contra la democracia, la institucionalizad y la tranquilidad del pueblo
dominicano, que tanta sangre y fuego le ha costado.
Ningún organismo del estado, puede dar los servicios o cumplir con su rol que le corresponde cuando en su seno no existe la comunicación, el tacto, el libre juego de las ideas, la sana critica, y sobre todo la ecuanimidad con que se deben manejar sus miembros.
Ningún organismo del estado, puede dar los servicios o cumplir con su rol que le corresponde cuando en su seno no existe la comunicación, el tacto, el libre juego de las ideas, la sana critica, y sobre todo la ecuanimidad con que se deben manejar sus miembros.
La JCE, que es el organismo facultado por la ley y la
constitución, de organizar y decidir en las elecciones presidenciales y
congrecionales, está abocada a un rápido entendimiento, los dominicanos, no nos
merecemos este bochornoso espectáculo que están exhibiendo con sus dimes y
diretes que no llevan a nada saludable.
Ya está buenos de tantas desavenencias, insultos e improperios, que solo afectan el futuro de todos los hijos de esta patria, que se acabe esa trincheras, que renuncien si no tienen la capacidad para dirimir los asuntos internos de esa entidad tan importante, que es pilar para la democracia dominicana, ya que sobre sus hombros, descansa el sufragio, la voluntad y la esperanza de quienes nos merecemos un mejor país.
Ya está buenos de tantas desavenencias, insultos e improperios, que solo afectan el futuro de todos los hijos de esta patria, que se acabe esa trincheras, que renuncien si no tienen la capacidad para dirimir los asuntos internos de esa entidad tan importante, que es pilar para la democracia dominicana, ya que sobre sus hombros, descansa el sufragio, la voluntad y la esperanza de quienes nos merecemos un mejor país.

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