
Fuente externa.
Según el ingeniero Johnny Simón, encargado de seguridad física e industrial de la empresa, no se trató de una explotación como se difundió la información por las redes sociales, sino de un escape que se originó cuando un técnico cambiaba un tanque que contenía cloro gas.
Inmediatamente hubo una propagación del producto por el aire y al ser aspirado por algunos trabajadores, la compañía por razones de salud los trasladó a diferentes centros de salud.
Solo en la clínica Betancourt fueron asistido 13 personas, de los cuales tres de ellos fueron ingresados por dolor en el pecho, de cabeza y problemas respiratorio.
Compartir:
|
|
0 Comentarios